La carbonara auténtica es uno de los platos más emblemáticos de la cocina italiana, sencillo pero lleno de sabor.
Preparada con pocos ingredientes —pasta de calidad, pecorino romano y guanciale— logra un resultado cremoso y delicioso sin necesidad de nata ni cremas.
Información de la receta
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Porciones: 4
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Tiempo de preparación: 25 minutos
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Nivel de dificultad: Fácil
Ingredientes
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1 unidad de Spaghetti Armando o 1 unidad de Rigatoni Antonio Amato
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150 g de guanciale (panceta curada italiana)
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100 g de queso pecorino romano rallado fino
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4 yemas de huevo + 1 huevo entero
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Sal gruesa para la cocción de la pasta
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Pimienta negra recién molida al gusto
Preparación paso a paso
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Preparar el guanciale
Corta el guanciale en tiras o cubos pequeños. Colócalo en una sartén fría y enciende el fuego a temperatura media. Deja que se dore lentamente hasta que quede crujiente y suelte su grasa. Reserva tanto los trozos como la grasa fundida, que dará sabor a la pasta.
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Cocinar la pasta
En una olla grande con abundante agua hirviendo y salada, cocina la pasta según el tiempo indicado en el paquete, hasta que esté al dente. Reserva una taza del agua de cocción antes de escurrir.
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Mezclar huevos y pecorino
En un bol grande, bate las yemas y el huevo entero junto con el queso pecorino rallado. Añade abundante pimienta negra molida. Debe quedar una mezcla cremosa y homogénea.
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Integrar los ingredientes
Añade la pasta caliente y escurrida directamente al bol con la mezcla de huevos y queso. Agrega de inmediato el guanciale junto con un poco de su grasa. Remueve rápidamente para que el calor de la pasta emulsione la salsa sin que el huevo se cuaje.
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Ajustar la textura
Si la salsa queda muy espesa, incorpora un poco del agua de cocción reservada hasta alcanzar una textura cremosa que cubra bien la pasta.
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Servir
Sirve inmediatamente en platos hondos. Espolvorea un poco más de pecorino y pimienta negra al gusto.